El incierto futuro del Piragüismo en los Juegos Olímpicos.

El Alto Rendimiento Deportivo tiene muchas similitudes con el mundo empresarial y económico. Las Copas del Mundo de Piragüismo de Pista en Racice y Poznan han completado el primer ciclo competitivo de la temporada 2021-2022. La rápida evaluación de los resultados habidos en éstas me invita a reflexionar sobre algunos puntos coincidentes entre la competición deportiva y la economía: la incertidumbre, la credibilidad y la inestabilidad. Cuando una gran empresa busca dónde ubicar una nueva factoría, lo primero que valora es el nivel de estabilidad política que impera en los lugares candidatos para establecer su nueva sede. Las regiones con estabilidad política son un imán para las grandes inversiones que generan riqueza en la misma.

Si echamos la vista atrás, hasta Pekín 2008, y comparamos su programa de competición en el Piragüismo de velocidad, y el que acontecerá en París 2024, veremos un clarísimo ejemplo de inestabilidad. Hemos pasado de 12 pódiums a 10 (corramos un tupido velo sobre los oscuros motivos que han llevado a la ICF a entregar dos pruebas al slalom extremo, una especialidad deportiva sin historia e inventada para la ocasión).  Por supuesto, que la igualdad de pruebas entre géneros ha sido un acierto. El único. Porque en el lado de la inestabilidad siguen apareciendo enormes cambios que son incomprensibles en tan corto periodo de tiempo. Cuando el criterio de la audiencia televisiva eliminó del programa para Londres 2012 el K-1 y K-2 500m masculino y el C-1 y C-2 500m masculino, para ser sustituidos por las pruebas de 200m, en París 2024, ¡solo una, entre diez pruebas olímpicas de Piragüismo de velocidad, se realizará sobre 200m: el C-1 200m femenino! Han desaparecido en un “pis-pas”, el K-1 200m masculino y femenino, el C-1 200m masculino y el K-2 200m masculino, que ha batido todos los récords de fugacidad en el programa olímpico: ¡dos ediciones!. El K-2 500m y C-2 500m masculino, como el Guadiana: cuando no eran atractivos para la audiencia, desaparecen y para parchear ahora la situación, aparecen de nuevo.

¿Quién puede tomar por serio un programa de competición con la siguiente disparidad de pruebas entre distancias? Un solo pódium sobre 200m, dos sobre 1.000 m y siete sobre 500m. ¿Qué administración deportiva va a invertir dinero en costosísimos programas de desarrollo y especialización a largo plazo, que suponen, en el mejor de los casos y si se superan los muy difíciles criterios para poder competir en los JJOO, la clasificación de un solo deportista?  Y si hablamos de credibilidad, ¿quién va a confiar en una federación internacional que cambia de criterio para confeccionar el programa de competición como quien cambia de chaqueta? En 2009 el criterio del cambio fue la audiencia televisiva y lo mucho o poco atractivo de nuestro deporte para los televidentes. En 2017 la paridad en el número de pruebas por la necesaria igualdad de género.  En 2020 el circo en el canal de aguas bravas. Y la cosa no ha acabado aquí. En la reunión de Jefes de Equipo de la Copa del Mundo de Poznan se justificó otro circo que se organizó en el 5.000m con porteos, con que había que ir preparando soluciones de este tipo que fueran más atractivas para el COI de lo que son las pruebas en línea.

Mientras tanto, los entrenadores están haciendo encajes de bolillos para reubicar donde pueden a especialistas que ya no tienen prueba en los JJOO. En la Copa del Mundo de Racice la aglomeración de buenísimas tripulaciones de K-2 500m hombres, fue de época. A las 18 primeras K-2 del ranking de las semifinales, las separaban menos de dos segundos. A las 8 primeras, en la final A, las separaban 0,8 segundos. Allí se dieron cita: los que provenían del K-2 1.000m, los especialistas de 200m, los siempre especialistas en 500m y los que buscan prueba.

¿Qué es lo más preocupante de todo esto? El tercer factor que iguala Deporte y Economía: la incertidumbre. No saber hacia dónde vamos. La falta de un terreno estable y sólido donde avanzar hace peligrar el futuro del Piragüismo de velocidad en los JJOO.

Carlos-M. Prendes García-Barrosa

«Orden, silencio y limpieza»

Perlora, 02 de Junio de 2022.

Acerca de cime1234

Sprint Head Coach Belgium Flatwater Canoeing National Team Presidente del Club Piraguas Los Gorilas de Candás https://cime1234.wordpress.com/ cime1234@hotmail.com
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2 respuestas a El incierto futuro del Piragüismo en los Juegos Olímpicos.

  1. Abel Gutiérrez Molina dijo:

    Como siempre….CHAPEAU!!, Un abrazo Carlos.

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