2019-2021: Una temporada atípica por planificar

De entre las muchas y diversas estrategias utilizadas por los entrenadores para mantener el nivel de rendimiento durante el periodo de confinamiento, hay una que casi todos hemos intentado aplicar con nuestros deportistas: mantener las rutinas horarias en cada jornada, del mismo modo que sucede en periodos normales de entrenamiento, con el nivel de carga suficiente para mantener el nivel de rendimiento y, al mismo tiempo, no exponerles, por fatiga excesiva, a un mayor riesgo de contagio. Se pretendía no alterar el orden habitual de las tareas: comer-entrenar-comer-descansar-entrenar-comer-descansar. Esta rutina propia del deportista de alto nivel es un factor determinante que posibilita la adaptación del nivel de rendimiento a un escalón superior en cada ciclo de entrenamiento.

En cualquier planificación de una temporada es difícil garantizar la consecución del objetivo principal por la sola realización de la carga de entrenamiento que se planifica.  Entre otros factores, la estabilidad psicológica del deportista en aspectos como la determinación, la ambición, la motivación o el compromiso de este, añaden un plus de verosimilitud a la posibilidad de alcanzar los objetivos, si se cumple la carga de entrenamiento planificada.

Lo que hace que la situación actual sea novedosa e imprevisible, es la posición de las futuras competiciones principales en la planificación. Del mismo modo que las rutinas diarias facilitan la asimilación de la carga de entrenamiento, la repetición, con algunas variaciones, de los ciclos de entrenamiento entre competiciones principales, temporada tras temporada, mantienen la confianza de los entrenadores en sus sistemas de entrenamiento y la motivación de los deportistas para alcanzar sus objetivos.

En el mejor de los casos, desde la última competición principal realizada en 2019 hasta la próxima, en 2021, pasarán veinte meses. El doble de lo que ha sido habitual en toda la vida deportiva de nuestros deportistas. Y es que, a pesar de las denominaciones, ninguna competición que se celebre antes de la primavera de 2021, decidirá cosas realmente importantes (cuotas olímpicas, modificaciones relevantes del ranking mundial, becas y contratos). Es este factor lo que le da el carácter de inédita a la temporada 2019-2021. Aunque los sistemas de planificación ofrecen respuestas viables para planificar a medio-largo plazo, lo que se nos presenta por delante es inédito y demandará el mayor nivel de resiliencia, ingenio y anticipación de aquellos entrenadores y deportistas que pretendan alcanzar sus objetivos en Tokio 2020,  en 2021.

Carlos-M. Prendes García-Barrosa.

Genk, 21 de mayo de 2020.

Acerca de cime1234

Sprint Head Coach Belgium Flatwater Canoeing National Team Presidente del Club Piraguas Los Gorilas de Candás https://cime1234.wordpress.com/ cime1234@hotmail.com
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