Familia, trabajo, religión y deporte.

En el verano de 2026 se cumplen el decimoquinto aniversario de la muerte de papá y el quincuagésimo aniversario de la primera medalla olímpica del Piragüismo Español en Montreal 1976. El  gobierno canadiense está celebrando el cincuenta aniversario de Montreal 1976 con la organización de distintos eventos deportivos. Uno de estos eventos, la Copa del Mundo de Piragüismo, celebrada el pasado mes de julio en el canal olímpico de Montreal, me permitió recordar in situ la consecución de la primera medalla olímpica del Piragüismo Español. El recuerdo de aquel acontecimiento, en el mismo lugar donde ocurrió y en el que participó activamente mi padre fue muy especial. Pude imaginarme a papá emocionado, correteando por las instalaciones del canal olímpico cuando el K-4 de Herminio, Celorrio, Díaz-Flor y Misioné consiguió la plata olímpica. Las infraestructuras del canal poco han cambiado desde la celebración de los JJOO, hace cincuenta años, por lo que no tuve que hacer un esfuerzo especial para imaginar cómo se sintió mi padre en aquel momento de gloria.

El poder estar dirigiendo a mi equipo en la Copa del Mundo III de 2026, en el mismo lugar en el que hace cincuenta años, papá, Herminio, Moncho, Eduardo y el resto del Equipo Olímpico Español, vivieron aquel acontecimiento fue muy bonito, si bien, no fue más que una coincidencia propiciada por el hecho de ser entrenador de Piragüismo, al igual que mi padre.

Lo que sí propició esta coincidencia fueron momentos íntimos de cercanía espiritual con papá. Momentos en los que él me ayuda a reflexionar sobre el camino que lleva mi vida. En uno de estos momentos, hemos coincidido sobre cuán  diferentes son ahora las máximas o pilares que papá me planteaba como fundamentales en la vida en aquellos años 70.

En los años 70 del siglo pasado mi vida transcurría fundamentalmente entre las clases en el instituto, el entrenamiento con Los Gorilas, el trabajo en la carnicería y la vida familiar. Fueron años de transición política en España,  en los que abundaban las asambleas y las huelgas de estudiantes en el instituto de bachillerato. Mi padre me apercibía con frecuencia para evitar que me significara demasiado políticamente. “Cuando alguien te pregunte por tu ideología contestas: en mi casa sólo se habla de familia, trabajo, religión y deporte”. Y es que así era. Ahora, mi padre me alienta para que esos pilares sigan siendo los fundamentales en mi vida actual. Su aliento es la fuerza más importante para no caer en las nuevas formas que adoptan esos cuatro soportes de mi vida. Mi padre sigue convencido de que la familia tradicional es el mejor camino para ser felices. No encuentra mejor manera de alcanzar la libertad, que trabajando  y esforzándose, huyendo del hedonismo y la ociosidad. Papá ha insistido toda mi vida en la convicción de que si alimento mi fe en Dios, conoceré siempre la verdad. En cuanto al cuarto pilar de mi vida, el deporte, él me aconseja alejarme de la tendencia actual de excesivo culto al cuerpo y la imagen, y por contra, fomentar los valores educativos del deporte.

¡Te quiero, papá!

Carlos-M. Prendes García-Barrosa
Genk, 10 de agosto de 2026.

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About cime1234

Sprint Head Coach Belgium Flatwater Canoeing National Team Presidente del Club Piraguas Los Gorilas de Candás https://cime1234.wordpress.com/ cime1234@hotmail.com
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